Carmen Montejo: Gracias, mil

caretaEn 1974, Carmen Montejo nos dio clases de Actuación, como parte de los cursos de Dirección de Teatro del INBA, detrás del Auditorio Nacional. Nunca olvidaré una dinámica en la que nos vendaba los ojos pidiendo que camináramos a través del cuarto sin chocar, unos con otros. Era un ejercicio para desarrollar percepción y conciencia del ‘otro’; un ejercicio de auto-regulación y re-conocimiento de los demás…ambas, cualidades indispensables para el desarrollo y práctica de la compasión. Qué mujer tan sabia y tan generosa. Son estas huellas del alma, las que nos marcan hormando el carácter necesario para pensar en los demás, en tiempos de egoísmo y endurecimiento. Supe de su sentida pérdida, en el supermercado. Se me cruzaba una señora, con la inconsciencia insensible del que piensa solo en sí mismo. Pensé en mi querida Carmen y en lo mucho que la vamos a extrañar. A una gran mujer y una gran maestra, ¡Adios!